Detectando el Bullying

¿Cómo detectar el bullying?

Hay varias señales de advertencia que pueden indicar que alguien sufre bullying, maltrato o intimidación. Reconociendo los signos de advertencia es un primer paso importante para tomar las medidas contra el acoso escolar.

No todos los niños que son intimidados o intimidan a otros piden ayuda.  Es importante hablar con los niños que muestran signos de ser intimidados o que intimidan a otros. Estas señales también pueden apuntar a otros temas o problemas, como depresión o abuso de sustancias. Hablar con el niño puede ayudar a identificar la raíz del problema.

Generalmente podemos encontrar que nuestro hijo cambia sus costumbres diarias ya sea por miedo o depresión a continuación vamos a ver un poco mas sobre como detectar el bullying

Las señales de un niño que está siendo acosado

Busca cambios en el niño. Tenga en cuenta que no todos los niños que son acosados exhiben señales de advertencia.  Algunos signos que pueden señalar un problema de acoso escolar son:

Lesiones inexplicables.

Ropa perdida o destruida, así como libros, y electrónica o joyas.

Dolores de cabeza frecuentes, dolores de estómago, sensación de enfermedad, estar  enfermo o fingirse enfermo.

Cambios en hábitos alimenticios, como saltarse las comidas de repente o consumo excesivo de comida.

Los niños pueden venir a la casa con hambre del colegio,  porque no se comen allí.

Dificultad para dormir o frecuentes pesadillas.

Disminución de grados, pérdida de interés en el trabajo escolar, o no querer ir a la escuela.

Pérdida repentina de los amigos de a escuela o evitación de situaciones sociales.

Sentimientos de impotencia o disminución de autoestima.

Comportamientos autodestructivos tales como correr lejos de la casa, hacerse daño ellos mismos o hablar de suicidio.

Si conoce a alguien en grave peligro o en peligro, no ignore el problema. Obtenga ayuda enseguida.

Señales que un niño está acosando a otros niños

Puede Haber  intimidación de un niño hacia otros niños, cuando:

Su actitud es muy violenta y no para con insultos y ofensas verbales.

Tienen amigos que intimidan a otros y son cada vez más agresivos.

Son enviados frecuentemente  a la oficina del director.

La detención con frecuencia inexplicable de dinero extra o nuevos objetos.

Culpan a otros por sus problemas.

No aceptan responsabilidad por sus acciones.

Son competitivos y se preocupan por su reputación o Popularidad

¿Por qué no piden  ayuda los niños acosados?

Las estadísticas de los indicadores 2012 de la Escuela de Crimen y Seguridad, muestra que a los adultos se les notificó de los incidentes de intimidación en menos de la mitad (40%) de los casos. Los niños no les dicen a los adultos su situación de acoso, por muchas razones:

-El bullying puede hacer que un niño se sienta desamparado. Los niños pueden querer  manejar su propio sentir para estar en control otra vez.

-Temen que puedan ser vistos como débiles  o fantasiosos.

-Los niños temen una reacción del chico que les intimida.

-La intimidación puede ser una experiencia humillante. Los niños no quieren que los adultos  sepan lo que se dice sobre ellos, ya sea verdadero o falso. Puede que también teman que los adultos los juzguen o castiguen por ser débiles.

-Los niños que son acosados  pueden sentirse aislados socialmente. Pueden sentir que a nadie le interesan, ni les cuidan y menos que los podrían entender.

-Los niños temen ser rechazados por sus compañeros. Los amigos pueden ayudar a proteger a los niños de la intimidación, y los niños pueden temer perder este apoyo.

Detectando bullying en los adultos

Usted creía que  el bullying desaparecería después de la secundaria, pero algunas personas nunca crecen y dejan de ser acosadores. Pueden que ya no le roben el dinero del almuerzo, pero puede todavía lo sigan acosando de otra manera, poniéndolo por debajo e incluso socavando su trabajo. Estos son algunos consejos para entender y lidiar con los acosadores, sin importar la edad.

¿Cómo se constituye el bullying en el adulto?

Puede ser que ya usted no sea arrinconado en su armario por su grupo de jugadores de fútbol. Sin embargo, hay acosadores adultos que todavía, se pueden comportar de manera similar. Lo que es  más frustrante sobre los agresores adultos, sin embargo, es que han mejorado mucho en ocultar lo que hacen. Un adulto acosador es mucho más sutil de lo que creen sus contrapartes adolescentes.  Saben cómo meterse con los demás, sin atraer la atención de sus superiores. Peor aún, podría ser inclusive su superior.

El bullying en el lugar de trabajo puede ser difícil de detectar si usted no está analizándolo. Aquí están algunos ejemplos menos obvios:

-Ser ignorado: esto podría significar que le están dando el “tratamiento de silencio”, negándose a ayudarle cuando usted pregunta.  No respondiendo a sus intentos de comunicarse (llamadas telefónicas, correos electrónicos), cortándolo mientras habla, o incluso mantenerlo fuera del espacio de los eventos sociales relacionados con el trabajo.

-Faltando el respeto a su tiempo: intencionalmente llegando tarde a las reuniones, pudiendo conseguir cosas que por el momento dijeron que lo harían, o posponiendo sus peticiones para ayudar a otros primero son buenos ejemplos del acoso laboral.

Metiéndose con su trabajo: podría ser en la forma de sabotear sus ideas o proyectos, negar una bien merecida alabanza, tomar crédito por su trabajo, usarlo como chivo expiatorio de problemas o incluso negarse a reconocer sus ideas en todo.

Por supuesto, también hay las cosas más obvias como descalificarle delante de otros, jugar bromas sobre usted, a partir de rumores que no son verdaderos y hasta acoso sexual. Aun cosas muy sutiles como socavar todo lo que haces, haciéndolo parecer pequeño o insignificante.  No obstante, el dolor que se causa al acosado, no tiene nada que ver con que sea un adulto maduro.

Entendiendo la  motivación del acosador

Los adultos agresores actúan hacia fuera por las mismas razones que lo hacen los niños pendencieros.  Ellos están tratando de compensar algunas carencias propias. Psicoterapeutas como Jenise Harmon en Psych Central,  sugiere que la intimidación no es acerca de usted. No es usted el que está con problemas, así que usted no debe tomar nunca personalmente la intimidación.