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Abuso religioso, conoce sus causas y consecuencias

La Religión como causa del bullying o acoso

La religión es una causa de bullying o acoso que se realiza de manera sistemática y directa por imposición o mediación religiosa, incluyendo acciones como la burla y  la humillación, a menudo con el resultado de un trauma psicológico para la víctima.

Igualmente, la concepción errada acerca de la religión usada como causa para el bullying o acoso  tiene diversas manifestaciones, tales como: la explotación de la religión con fines personales, seculares o ideológicos, el abuso de una posición en el clero, entre otros.

El fanatismo religioso  como causa del bullying o acoso se relaciona con el abuso que aun cuando sea bienintencionado puede tener consecuencias psicológicas a largo plazo.

Esta intimidación causa un intenso miedo a la víctima porque se utilizan los símbolos religiosos con los que se identifica en su fe, lo que puede inducirle a desarrollar una fobia específica o una depresión prolongada.

También es posible que pueda terminar sufriendo un fuerte sentimiento de vergüenza que se prolongue incluso cuando crece o deja la iglesia.

Así mismo, con una concepción errada acerca de la religión  puede manipularse a la víctima para que evite acciones beneficiosas (como tratamientos médicos), o se le puede inducir a que tenga un comportamiento dañino.

¿Qué significa la Religión como causa de bullying o acoso?

El  significado específico del término fanatismo religioso se asocia con la manipulación psicológica y el daño emocional causado  a través de la doctrinas de la religión que practique esa persona.

Algunas veces esta manipulación la pueden realizar los mismos  miembros de la fe o similares.

Incluye utilizar una postura de autoridad sobre la víctima dentro de la misma religión.

Generalmente las personas vulnerables son niños, pero también pueden ser adultos muy creyentes  y las motivaciones de este abuso pueden variar.

No obstante, pueden ser tanto de buena intención como maliciosas.

La Religión como causa de bullying o acoso

Desde la religión tiene una diversidad de causas que están directamente vinculadas con los grupos y las personas vulnerables.

Las congregaciones religiosas

El fanatismo religioso de estas agrupaciones puede hacer que una persona rechace algún beneficio que incluso puede salvarle la vida, tal es el caso de cuando se le induce a una persona enferma a que no acepte un tratamiento o un procedimiento médico que puede rescatarla de un riesgo mayor como lo es el de morir.

Confiando más en la oración y la fe, que aunque es respetable, su equivocada interpretación de las enseñanzas religiosas perjudica la mente de las personas manipuladas.

Los niños y adultos vulnerables por la religion

En la actualidad al abuso psicológico de niños y adultos vulnerables basado en la religión ha tomado un creciente interés en el campo de la Psicología y Sociología.

Ya que se puede llevar a cabo, utilizando la enseñanza y doctrina religiosa para manipular psicológicamente a los niños y los adultos vulnerables,  por medio del temor, o imponiendo un adoctrinamiento férreo, con las creencias o puntos de vista de una determinada secta o religión en concreto.

Por lo que, cualquier otra perspectiva se suprime o se oculta. Impartiendo la doctrina como una verdad absoluta, sin que haya forma alguna de cuestionarla.

Destruyendo cualquier oportunidad de que el niño o el adulto vulnerable se forme su propio sistema personal de moral y creencias. Convirtiéndolo en alguien dependiente de este sistema religioso o el de sus padres.

En consecuencia, estos niños y adultos vulnerables nunca aprenden a reflexionar críticamente sobre la información que reciben.

Por lo que, el uso del miedo y de un entorno moralizante extremo (como el concepto de infierno) puede controlar al niño y al adulto vulnerable siendo traumático para ellos.

Abusos físicos a causa de religion

La violencia contra los niños y adultos basada en la religión y la  fe dentro de una postura religiosa ha cobrado interés y preocupación crecientes.

Este maltrato se materializa en forma de palizas, confinamiento ilegal, trato negligente, asfixia o incluso asesinato.

En la creencia de que el niño o el adulto vulnerable puede estar poseído con alguna forma maligna o que practica la brujería o la magia negra, cometiendo algún tipo de pecado que exige tal castigo.

La Violencia Religiosa

El fanatismo religioso se puede traducir en acciones de intolerancia, violencia y eliminación que es muy importante en este momento abordar en las escuelas, colegios y universidades.

El extremismo y la violencia religiosa, es un aspecto  referido a cualquier fenómeno en el que la religión, en cualquiera de sus formas, es la base y el objeto para justificar un comportamiento violento colectivo o individual.

Una de estas formas de violencia religiosa es el fundamentalismo, considerado de marcado sesgo cultural.

Por lo que es común referirse a este concepto como si fuera un fenómeno propio y exclusivo del islamismo. Cuando en realidad es del radicalismo, u ortodoxia religiosa, que ha sido común a todos los movimientos religiosos, y culturales en general.

El Fundamentalismo se utiliza como defensa a ultranza de una cultura, muchas veces considerando como enemigo a vencer al que no piense, tenga y comparta  los mismos valores doctrinarios y de principios religiosos. Lo cual es castigado con persecución y muerte.

Consecuencias de la religión como causa del bullying o acoso

La víctima de acoso por causas religiosas adquiere miedos y puede hasta cuestionar su fe religiosa.

Pierde la confianza en sí misma, se siente frustrada, muchas veces responsable y culpable de todo lo malo que por su religión le está ocurriendo y puede optar por dejar la religión y la escuela.

Puede acabar padeciendo de  depresión, que puede ser la consecuencia del acoso que con más claridad se identifica.

Además, después de una situación  de acoso por fundamentalismo religioso que le haya  hecho vivir con temor durante un cierto tiempo, la persona víctima de bullying o acoso  puede aprender a convivir con ansiedad, en estado de alarma casi constante y probablemente le resulte muy difícil o imposible depositar su confianza en otras personas.

Por lo tanto, la autoestima se resiente de manera rápida y todo ello termina por entorpecer su adecuado vínculo a nivel social y su estado emocional y espiritual.

Igualmente, para gestionar este tipo de consecuencias de manera adecuada y no agravar las  secuelas por el acoso, a más largo plazo, la atención psicológica es muy recomendable para estas personas que han sufrido este tipo de acoso.

Prevención y Educación en la religión para evitar el bullying o acoso

El fortalecimiento espiritual y religioso puede ser una ventaja al momento de lidiar con el bullying o acoso debido al radicalismo religioso.

Un marco de creencias sólido puede ser de gran apoyo para evitar ser víctima de acoso.

Al contrario de que sea contraproducente, las creencias religiosas pueden orientarse en la búsqueda de una mayor confianza en sí mismo para mantenerse firme y evitar ser acosado por la religión y las creencias.

Sin embargo a continuación le presentamos algunas medidas preventivas.

La responsabilidad del centro educativo frente al acoso religioso

Los centros educativos deben hacer algunas de las siguientes acciones:Tomar medidas inmediatas de protección y educativas de prevención contra el bullying o acoso teniendo a la religión como causa.

Informar sobre los recursos disponibles.Mantener la comunicación frecuente con las familias y así evidenciar que el centro educativo toma acciones para detener la violencia religiosa.

Implementar la ruta del Protocolo de actuación en situaciones de bullying.

Que deben hacer los padres y las instituciones frente al bullying religioso:

para garantizar y prevenir los problemas y trastornos que ocasionan el bullying religioso debemos atender los siguientes concejos .

Garantizar la protección

El objetivo principal es que el bullying teniendo la  religión como causa, cese y no resurja.

Intervenir eficaz, rápida y no precipitadamente

Realizar una actuación fluida, sin detenerse cuando alguna autoridad o responsable no responda, y verificar siempre la protección y respeto de los derechos de las y los estudiantes o el de cualquier persona que se vea afectada por el bullying o acoso debido a la violencia religiosa.

Tener discreción y confidencialidad

Durante todo el proceso de actuación sólo los profesionales implicados tendrán conocimiento de los hechos, circunstancias y actuaciones.

El personal de las instituciones no es especialista en la materia ni se presume que lo sea, así que es mejor considerar el peor escenario, lo que  permitirá reducir los riesgos.

Toda persona funcionaria es responsable de actuar, ya sea ejecutando el protocolo que se tiene para los casos de bullying  o acoso dando el aviso respectivo.

No actuar de manera violenta en aras al interés superior de las personas menores de edad presentes ya que se puede  poner en riesgo su integridad.

La forma de intervenir varía según la historia y contexto familiar

Algunas familias están más sensibilizadas con los casos de bullying, y en este caso, puede ser que tengan la misma religión que la víctima o comprendan y respalden su tendencia.

Por lo que,  la intervención debe ser específica para cada contexto familiar.

En todo momento, se debe garantizar la protección de los derechos humanos del estudiantado o de las personas involucradas en el hecho.