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Acoso Laboral o Bullying en el trabajo mobbing

Mobbing en el trabajo o acoso laboral

Casi todas las personas que han estado empleadas alguna vez en su vida, probablemente hayan sufrido bullying o acoso laboral de parte de sus jefes o compañeros de trabajo. Sin embargo, la mayoría lo deja pasar y lo toma como parte de pagar el noviciado en el puesto de trabajo.

¿Qué es el Mobbing o acoso laboral?

El Mobbing o acoso laboral son todas aquellas acciones llevadas a cabo por un jefe inmediato, o compañeros de trabajo, para socavar el prestigio y dañar la reputación laboral de una persona, con conductas específicas que pueden conducir a un acto delictivo.

Tales como sabotear el trabajo de la víctima, humillarla en sus funciones y ambientes de trabajo. 

Omitir información para hacerle quedar mal. Retrasarle los ascensos, aumentarle de manera arbitraria la carga horaria y de funciones, ignorarla, rebajarla en frente de los compañeros, amenazarla con despedirla, detener o paralizar los productos y luego manifestar que no los entregó o los perdió.  

Colocarle trampas para luego acusarle de delitos o desfalcos que no ha cometido, modificar las renovaciones de contrato u ocultarlas.

Alejarlos de los procesos evaluativos, recomendarla mal, montarle una cacería de brujas, usarla como chivo expiatorio para justificar a otros, culpándolo de acciones de las cuales la persona no es responsable,  entre otras.

Para concluir el mobbing es una palabra en termino ingles que podemos traducirla a español como acoso, asedio o acorralamiento

¿Cuál es la importancia de conocer el bullying o acoso laboral?

Muchas veces las personas pasan años sometidas a abusos y discriminación en el entorno laboral. Haciendo que la persona se tenga que aguantar porque no tiene muchas alternativas de empleo en otros espacios o porque su prestigio se puede ver seriamente comprometido, quedando con una marca imborrable que puede dar al traste con su reputación, sacándola a la larga fuera del ámbito laboral.

La intimidación laboral  es un problema del lugar de trabajo. Muchos estudios reconocen que existe una “fina línea” entre gerencia con mano fuerte y la intimidación laboral. A veces los comentarios que son objetivos y están destinados a proporcionar retroalimentación constructiva no se consideran generalmente acoso laboral.

Sino que más bien, pretenden ayudar a los empleados con su trabajo.  Según lo descrito por Worksafe BC, se considera que el comportamiento de intimidación y acoso excluye: expresar diferencias de opinión. Ofrecer retroalimentación constructiva, orientación o asesoramiento sobre el comportamiento relacionado con el trabajo.

Tampoco se considera acoso, las medidas razonables tomadas por un empleador o supervisor referente a la gestión y dirección de los trabajadores o el lugar de trabajo (por ejemplo, gestión de rendimiento de un trabajador, tomar medidas disciplinarias razonables, asignación de trabajo). No hay manera  a veces de predecir quién puede ser el acosador o el acosado.

¿Cuáles son las consecuencias del bullying o acoso laboral?

Personas que son víctimas de bullying pueden experimentar una gama de efectos. Estas reacciones incluyen: asombro,  enojo. Sentimientos de frustración o impotencia. Mayor sentido de vulnerabilidad. Pérdida de la confianza.

Síntomas físicos tales como: incapacidad para dormir. Pérdida de apetito. Síntomas psicosomáticos como dolor de estómago, dolores de cabeza que pueden desencadenar a la larga serios problemas de hipertensión. Pánico o ansiedad, sobre todo de ir a trabajar. Tensión familiar y estrés. Incapacidad para concentrarse. Baja moral y  productividad.

La intimidación afecta la salud del entorno laboral  de una organización también que se traduce en un espacio de trabajo “malsano” puede tener muchos efectos. En general estos incluyen: mayor ausentismo, aumento en los cambios negativos,  aumento del estrés. Aumento de los costos de programas de asistencia para empleados (EPA), reclutamiento, pérdida del recurso humano formado. Aumento del riesgo de accidentes / incidentes.

Disminución de la productividad y la motivación. Disminución de la moral. Reducción de la confianza e imagen corporativa, alejamiento de los clientes. Servicio al cliente deficiente entre otros. Otro de efectos son las consecuencias psicológicas de vulnerabilidad para la persona acosada, porque a consecuencia de los continuos ataques, debe dirigirse a la dirección de personal y en mucha frecuencia es vista como un problema del que hay que deshacerse.

Sin embargo, casi todas las jurisdicciones tienen leyes específicas de violencia laboral o acoso. Una lista de los actos y reglamentos que cubren violencia/acoso está disponibles en sitios Web. Por lo tanto, las personas deben tener en cuenta que, mientras que pueda ver la lista de la legislación de manera libre, necesitará una suscripción para ver la documentación real.  

Donde no existe legislación que específicamente esté dirigida a la intimidación, la cláusula de deber general establece el deber de los empleadores de proteger a los empleados de los riesgos en el trabajo. Estos riesgos pueden incluir daño de ambos aspectos de la salud física y mental.  Además, las leyes federales y provinciales de los derechos humanos prohíben el acoso relacionado con la raza, origen nacional o étnico, color, religión, edad, sexo, estado civil, situación familiar, discapacidad, convicción, indulto u orientación sexual.

En ciertas situaciones, estas leyes pueden aplicarse a la intimidación o acoso laboral.

¿Cuáles son las medidas que se pueden tomar para hacer frente al acoso laboral?

Si sientes que está siendo maltratado, discriminado o siendo víctima sometida a cualquier forma de acoso, estas son algunas medidas que puede tomar:

Firmemente decirle a la persona  que su comportamiento no es aceptable y  pedirle que pare. A veces esta situación puede ser contraproducente y ocasionar  el despido.

Puede pedir a un supervisor o miembro de la unión de trabajadores estar con usted cuando se acerca a la persona acosadora.

Mantenga un diario factual o diario de acontecimientos diarios.

Registre la fecha, hora de los acontecimientos sucedidos con tantos detalles como sea posible. Los nombres de los testigos. El resultado del evento.

Recuerde, no es sólo el carácter de los incidentes, también el número, frecuencia y especialmente el patrón que puede revelar la intimidación o acoso.

Guarde copias de cartas, memos, correos electrónicos, faxes, entre otros que ha  recibido de la persona.

Reportar el acoso a la persona identificada en su política de trabajo, su supervisor o un administrador delegado. Si sus preocupaciones se reducen al mínimo, proceder al siguiente nivel de gestión.

No tomar represalias. Usted puede terminar como el autor de los hechos y seguramente causará confusión a los responsables de evaluar y responder a la situación.

Evite lo más posible las confrontaciones verbales y físicas con la persona acosadora, puede voltear todo en su contra y ser su palabra contra la de ella.